Los docentes, directivos y alumnos se capacitan para «la nueva escuela»


Bajo la organización de LudoDrama y Colegio “Los Aromos”, ayer tuvo lugar la II Jornada Educativa Regional denominada «Metodologías activas», dirigida a docentes de todos los niveles, inspectores, directivos y alumnos en formación. En el auditorio de la Federación de Comercio, destacados disertantes expusieron sobre temas como Aprendizaje lúdico, Aprendizaje basado en Proyectos, Aprendizaje Servicio y, finalmente, Pedagogía Transformativa.

“Este tipo de capacitaciones son claves en el proceso de transformación de los métodos educativos que atraviesa hoy el sistema. El aspecto central de estas metodologías es la participación activa el alumno en el proceso de aprendizaje, dejando atrás el rol pasivo que tienen los chicos en el esquema de enseñanza tradicional”, explicó Patricia Arbona, fundadora y directora del grupo LudoDramsa.
“Hoy nos acompañan docentes, inspectores y directivos de escuelas de niveles Inicial, Medio y Superior, profesores y alumnos del Profesorado. Nuestra propuesta es que toda la información que ellos reciban aquí luego se pueda implementar en las aulas”, agregó Cira Cervetto, directora del Colegio Los Aromos.
“Esta iniciativa surge a partir de que los alumnos están ávidos de aprender de formas diferentes. De ahí que es tan importante que los docentes incorporen estas metodologías para transmitir conocimientos. En el hacer, en el jugar, en el teatralizar, en esos y otros lugares está hoy enfocada la educación”, destacó Patricia Arbona.

Cambio y resistencia
Las organizadoras de esta actividad indicaron que la incorporación de estas metodologías activas en los docentes de la escuela tradicional “no siempre es una tarea sencilla”. “No es fácil asumir los cambios. De ahí que quienes participamos de esta iniciativa debemos transformarnos en agentes multiplicadores para reproducir en otros ámbitos los contenidos que se brindan en estas capacitaciones”, asegura Cira Cervetto.
“Afortunadamente, cada vez nos encontramos con más docentes y directivos que entienden que este es el camino. Y el alumno agradecido, porque quiere prender a través de la pregunta y no de una respuesta mecánica”, apuntó Arbona.
En este proceso de metodologías activas, la tecnología también tiene un rol. “Es una herramienta más, pero no la única. Sucede que muchos docentes consideran a la tecnología como «la» herramienta cuando en realidad es un instrumento pasivo. El desafío es trasladar esa actividad pasiva a un mecanismo activo que favorezca la creatividad y el razonamiento crítico”, sostuvo Arbona.
“Estas metodologías también exigen un cambio de actitud en los docentes. Y eso se da a partir del convencimiento y no de las directivas de un superior. Un docente convencido estará mejor dispuesto para afrontar los cambios que exige la nueva educación”, coincidieron Patricia Arbona y Cira Cervetto.

Las expositoras
Mónica Kac, especialista en aprendizaje lúdico, afirma que “el docente debe ser protagonista del método de aprendizaje que desarrolla. Mi experiencia da cuenta de que aquello que nos posiciona ante el deseo de aprender es el juego y el jugar. Trabajar puede ser un juego, estudiar puede ser un juego. Por eso es preciso revisar el concepto de juego para incorporarlo como metodología de aprendizaje”, dijo.
María José Malacalza, directora de la escuela secundaria de Villa Gral. Savio, no escondió que “a muchos docentes les cuesta salir de la zona de confort. Pero una vez que da ese paso se da cuenta de que hay un campo de acción muy importante y novedoso. El apoyo de los directores es clave en ese proceso”, aseguró.
María del Carmen Trincado y Adaluz Reina expusieron sobre Aprendizaje de servicio, una metodología a partir de la cual “lo trabajos solidarios que los chicos realizan en la comunidad se vuelquen en más y mejores aprendizajes. Es decir, aquello que se aprende en los libros pueda tener un beneficio en la comunidad”, explicó María del Carmen Trincado. “En esas experiencias no sólo se rescata el servicio solidario sino también el protagonismo de los jóvenes que se retroalimentan a partir de las propias necesidades que pueden existir en la comunidad”, comentó Adaluz Reina.