Más de la mitad de los edificios escolares nicoleños ya cuentan con prueba de hermeticidad


Sin lugar a dudas, uno de los temas de mayor preocupación durante el 2018 en torno a los edificios escolares provinciales se generó luego de la tragedia ocurrida en la ciudad de Moreno, que costó la vida de la directora de la institución y de un hombre que se desempeñaba como personal auxiliar. Este hecho puso en foco la necesidad de revisar las instalaciones de gas de todos los edificios escolares provinciales.

Luego de lo ocurrido en Moreno, en todas las escuelas la atención sobre “olores a gas” aumentó y los llamados a los Consejos Escolares para su verificación crecieron exponencialmente. Mientras que en muchos casos eran falsas alarmas, en otros se registraban pérdidas reales. Algunas de ellas, como consecuencia natural del desgaste y la utilización masiva de los artefactos, pero otras permitieron detectar fallas estructurales importantes en las cañerías.
En San Nicolás, luego de dar respuesta a todas las demandas generadas por la tragedia de Moreno y una vez superada esta primera etapa, se comenzó a pensar en desarrollar un plan estratégico que permitiera arribar al ciclo lectivo 2019 con escuelas más seguras en lo que respecta a las instalaciones de gas, electricidad y techos.
Es así como desde el Consejo Escolar San Nicolás (CESN) se planificaron pruebas de hermeticidad en todos los edificios escolares, y se solicitó un fondo especial para estas acciones. Además estaba previsto realizar la instalación integral nueva de gas del edificio de la Primaria Nº 1, arreglo de techos y de instalaciones eléctricas en otras instituciones.
Ejecutada ya la obra de la Escuela Primaria Nº 1, durante el mes de enero tres equipos de gasistas matriculados comenzaron a recorrer las escuelas y realizaron pruebas de hermeticidad e informes técnicos sobre la situaciones reglamentarias de cada una de las instalaciones. En aquellos casos en donde la prueba de hermeticidad no haya arrojado resultados positivos, se pasa a una segunda etapa en la que se verificarán y repararán las pérdidas. Por otro lado, los informes técnicos permitirán poner “a reglamento y seguridad” todas las instalaciones.
Hasta el momento -según lo manifestado desde el CESN- se verificaron ya 60 edificios escolares, y cabe aclarar que en algunos de estos edificios funcionan dos o tres instituciones. Durante el mes de febrero se harán las correspondientes pruebas e informes en los edificios restantes.