Lifschitz: “Argentina necesita dar vuelta la página y mirar hacia adelante”


Tras el rechazo del convite de Martín Lousteau para integrar Cambiemos, el gobernador de Santa Fe enfatizó que trabajará por “una tercera alternativa con dirigentes del peronismo, del radicalismo y del progresismo”. En diálogo con EL NORTE, Lifschitz habló sobre la quita de subsidios, sobre narcotráfico y consideró a San Nicolás como una ciudad “casi santafesina”. En el Camping de la UOM, participó del 30º Campamento de las Juventudes Socialistas.


Lo consignó EL NORTE oportunamente: este viernes, el gobernador de la provincia de Santa Fe, Miguel Lifschitz, estuvo en San Nicolás y Ramallo, en el marco de su vista al 30º Campamento de las Juventudes Socialistas que se llevó a cabo en el Camping de la UOM desde el jueves y hasta ayer. En suelo nicoleño, el dirigente socialista y ex Intendente de Rosario, se reunió con el jefe del Ejecutivo local, Manuel Passaglia, y también visitó Diario EL NORTE, donde dejó algunas definiciones de cara a las elecciones previstas para este año. Su llegada coincidió con horas en que el apellido de Lifschitz aparecía en las pantallas, los micrófonos y las páginas de los medios nacionales: es que el diputado de Evolución Martín Lousteau había planteado la posibilidad de ampliar la alianza Cambiemos con sectores del socialismo y el progresismo. “Con Martín Lousteau tenemos diálogo desde hace tiempo, lo mismo que con otros dirigentes del radicalismo y del peronismo, para tratar de buscar coincidencias, un acuerdo, un consenso de distintas fuerzas y distintos dirigentes con miras a construir una tercera alternativa: una propuesta superadora de la grieta.Lejos de nuestra mirada del futuro está la posibilidad de integrarnos a Cambiemos, obviamente. Creemos que por ese camino no hay futuro para la Argentina”, señaló Lifschitz, quien de todos modos aclaró que “con Martín coincidimos en una mirada crítica de la realidad y del gobierno, como así también sobre el desarrollo y las políticas que habría que implementar a futuro”.
“Pero no creemos que eso pueda ocurrir de ninguna manera dentro del proyecto del oficialismo; todo lo contrario”, enfatizó el mandatario santafesino. De hecho, los socialistas y progresistas Lifschitz, Antonio Bonfatti y Mónica Fein, han mantenido reuniones con dirigentes de otros sectores: Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Miguel Pichetto, Juan Schiaretti, además de Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, entre otros. En tal sentido, el Gobernador explicó que “nuestra presencia en el escenario político nacional tiene que ver con la posibilidad de confluir con otros sectores políticos en la construcción de una alternativa superadora de la polarización que se ha planteado”.
-¿Qué diferencia encuentra entre el escenario electoral de 2015 y este que se va armando?
-La circunstancia de que ahora, a diferencia de 2015, Cambiemos ya tiene una experiencia de Gobierno en la Nación, abre la posibilidad de que pueda conformarse y surgir una propuesta alternativa por fuera de estos dos proyectos que parecieran hegemónicos, pero que en realidad hoy se sustentan uno en el otro. Cada uno se limita a señalar los peligros que se correrían si ganara el otro; pero no hay proyecto de futuro en ninguno de esos dos polos. Argentina necesita dar vuelta la página y mirar para adelante. Podemos tomar cosas positivas de todos los gobiernos que ha habido en estos últimos 35 años de democracia; pero también todos han fracasado en algún punto, no han podido resolver los problemas estructurales de la Argentina: la pobreza, la exclusión social, el desarrollo de las economías regionales, la estabilidad de la economía, entre otros.

-¿Cuánto ha complicado a la provincia de Santa Fe la quita de subsidios nacionales?
-La quita de subsidios ha complicado mucho a las provincias, pero en primer lugar complica a la gente, a los usuarios de los servicios, que tienen que pagar tarifas más altas; pero también obliga al gobierno provincial a cubrir buena parte de esos subsidios porque si no lo hiciéramos sería un caos: dejaríamos a la población afuera de los sistemas de transporte o de la energía eléctrica. Por tal motivo, desde el gobierno de a provincia hemos tomado la decisión de mantener parte de esos subsidios. En el caso del transporte, hemos podido mantener la mitad de lo que recibíamos de la Nación, en tanto que hay un 25 por ciento que la Nación asegura que seguirá subsidiando; vamos a ver si se cumpla. El resto seguramente impactará sobre la tarifa. Algo parecido estamos haciendo con las tarifas eléctricas.

-¿Vislumbra usted alguna posibilidad de erradicar el narcotráfico de la provincia de Santa Fe a corto o mediano plazo?
-Para erradicar el narcotráfico en la provincia de Santa Fe, habría que erradicarlo en la Argentina. El narcotráfico tiene presencia en todo el país. Ingresan drogas por distintas vías, fundamentalmente por la frontera; ése es el problema más grave. Esa droga luego de distribuye a distintos puntos de la Argentina. En ese sentido, Santa Fe no tiene una realidad distinta a la de otras provincias. Sí tenemos algunas organizaciones que se fueron estructurando alrededor de esta actividad con una característica muy singular en términos del uso de la violencia para resolver problemas territoriales o de otra naturaleza. Pero sobre eso hemos intervenido. En los últimos tres o cuatro años se han desarticulado más de cincuenta organizaciones que actuaban en distintos lugares del territorio. Por supuesto que el delito siempre va mutando y buscando nuevos nichos, pero yo diría que hoy tenemos la situación muy controlada. Si bien hay algunos episodios marginales de violencia, en materia de inseguridad en general estamos con buenos indicadores.

-En el combate contra el narcotráfico, ¿tienen apoyo del Gobierno nacional a través de la Policía Federal?
-Con la ministra de Seguridad de este gobierno hemos logrado una buena articulación. Hay presencia de fuerzas federales; no tanto como en la provincia de Buenos Aires, pero hay presencia. Coordinamos tareas de inteligencia y operaciones sobre los delitos del narcotráfico, que es de naturaleza federal. En eso hemos avanzado bastante.

-Dada la imposibilidad reglamentaria de ser reelecto en la Gobernación, ¿tiene definido su futuro político?
-Tengo una prioridad, que es terminar mi gestión. Queda todavía un año, que seguramente será intenso. Apuntamos a que sea un broche de oro para una gestión que hasta el momento tiene muy alta valoración por parte de los santafesinos. Eso está en el primer lugar de mis prioridades. En el segundo lugar, tengo la vocación de poder colaborar desde mi lugar para garantizar un nuevo triunfo de nuestro espacio político, el Frente Progresista Santafesino, para poder darle continuidad a un proyecto de gobierno. En paralelo, estamos trabajando activamente a nivel nacional para tratar de contribuir a que se conforme una tercera alternativa con otros dirigentes, del peronismo, del radicalismo, del progresismo. Yo no me animaría a lanzar candidaturas, pese a que ya hay varias lanzadas. Cada vez que uno pone un nombre propio, obstaculiza y pone barreras al armado de un proyecto común. Ahora es momento de coincidir en la definición de un proyecto y armar un equipo; después surgirán las candidaturas.

-Dada su cercanía con Rosario y el eventual “efecto contagio”, ¿tiene para ustedes San Nicolás alguna connotación especial como plaza electoral?
-A San Nicolás la consideramos casi santafesina. Tenemos una relación muy estrecha. Por la cercanía, lógicamente hay una cierta influencia, un cierto impacto de las gestiones santafesinas, sobre todo de Rosario en particular, sobre San Nicolás. Hoy (por el viernes), me reuní con el intendente Manuel Passaglia y él me contaba que en las elecciones de 2011, cuando Hermes Binner fue candidato a Presidente, obtuvo en San Nicolás una adhesión del 25 por ciento, siendo la segunda propuesta más votada en ese rubro.


FOTO: El gobernador Miguel Lifschitz visitó EL NORTE acompañado por la dirigente local del PS Vanesa Vargas. DANIEL DORADO / EL NORTE