La historia de la primera tarjeta de crédito


En 1949, en una cena de negocios en Nueva York, Frank McNamara, director de la Corporación de Crédito Hamilton, había invitado a Ralph Sneider (su abogado) y a Alfred Bloomingdale a una cena de negocios. A la hora de pagar, comprueba que se había olvidado la billetera. En el momento lo solucionó llamando a su mujer para que le alcanzara la billetera, pero se le ocurrió una idea loca, que podía funcionar: crear tarjetas que acreditaran al portador ante el establecimiento comercial y garantizara así el futuro pago de la deuda. En homenaje al incidente, esta primera tarjeta de crédito fue “The Diners’ Club” (el club de los que van a cenar).