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El Rotary Club San Nicolás visitó a las internas de la Unidad Penal 3

12 Junio 2018 (05:45)

“Les gusta la música, el inglés, la poesía, las manualidades y son mujeres que esperan allí su tiempo, su tiempo legal, algunas lejos de su ámbito de origen, de sus olores cotidianos, pero que no expresan rechazo, solo un velo suave que a veces cubre sus ojos, que empaña su vista”.

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El Rotary Club San Nicolás visitó  a las internas de la Unidad Penal 3
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El Rotary Club San Nicolás compartió el Día de la Mujer con las internas de la Unidad Penal Nº 3 de San Nicolás. En una nota su presidenta, Susana Migliaro, cuenta la jornada vivida: “La mañana surgió luminosa, es un día que recuerda luchas, como las que estas mujeres despliegan. El aire fresco nos hace respirar profundo y sentir la libertad, algo de la que ellas carecen físicamente”.

Encuentro

Luego indicó “El inicio del encuentro se produjo en un espacio que comparten con el cielo a la vista, el césped verde y los reflejos del sol. Una mesa común y todas a su alrededor, son mujeres que conversan y cuentan como en cualquier reunión de mujeres lo que hacen, qué les gusta, muestran sus habilidades artesanales sea en telar, costura, origami, cestería en papel, flores de papel, de cuero o tela, escritos de poemas y narrativas.

El mate y los alfajores van y vienen como en cualquier reunión de amigas. Risas y miradas al vacío, todo se conjuga. Silencios y charlas; ansias y ausencias, todo está presente.

Vuelcan en esas manos sus sentimientos, desarrollan su fortaleza, unas a otras”.

Participación

Y agrega: “El personal femenino del penal genera estímulo a la participación, son un pilar muy importante, las apoyan, las guían, las refuerzan.

Algunas están cursando estudios dentro del penal, otras comenzarán este año y otras desean progresar más aún.

Todas son ‘tías’ de una pequeña que les saca risas por sus monerías, típicas de una niña pequeña, que comparte sus días con su madre.

La situación de encierro es una realidad, pero eso no les hace perder el deseo de desarrollarse.

Las hay más jóvenes y otras más adultas, y es tal cual como la vida en ‘el afuera’, esa interacción les permite también comprender distintos dolores, cada una vive el propio, pero comparten una realidad: estar privadas de la libertad”.

Ruidos

Luego describió: “Las rejas, los cerramientos, las bisagras, los cerrojos son los ruidos que las trasportan a la realidad de ese momento en el que viven. Esos ruidos forman parte de su cotidianeidad como la música de sus días.

Ese espacio común les permite disfrutar caer la lluvia sin mojarse, sentir el olor a tierra húmeda y por un momento cerrar los ojos, respirar profundo y sentir el alma libre.

Por supuesto no todo es placer o momento de relax, hay problemas de salud que requirieron internación y el relato de estar atada o impedida de movimiento nubla la vista y pone brillosos los ojos.

La lejanía de los vínculos también ensombrece la charla, pero siempre alguna de ellas busca derivar la conversación para evitar el recuerdo de lo que no es.

Poder compartir momentos con mujeres vulnerables pero que buscan fortalecerse, ayuda a saber que cada persona es única, que las vivencias propias solo sirve de reflejo a otros, pero no nos pertenecen, no podemos adueñarnos.

Compartir permite conocer sus necesidades, sirve para brindar apoyo, a no negarlo.

La escolarización ha logrado que internos que han alcanzado la libertad decidan continuar sus estudios allí y recibir su diploma junto con sus compañeros.

Leer con que sensibilidad, pueden escribir, mujeres comunes como todas nosotras, sentir, pensar y expresarse en distintas formas del arte, logra que estas mujeres que en su día fueron abiertas y dispuestas a compartir con otros, que no mostraron mezquindad, sino todo lo contrario, induce a que nosotros ‘los de afuera’ también seamos abiertos, solidarios”.

Tiempo legal

Y finalizó: “Les gusta la música, el inglés, la poesía, las manualidades y son mujeres que esperan allí su tiempo, su tiempo legal, algunas lejos de su ámbito de origen, de sus olores cotidianos, pero que no expresan rechazo, solo un velo suave que a veces cubre sus ojos, que empaña su vista. El Rotary Club San Nicolás agradece haber podido compartir este día con las mujeres privadas de libertad”.

Información

En la Provincia de Buenos Aires el 95% de las personas privadas de la libertad son de sexo masculino, y solo un 5% es femenino.

El 42,9% de los detenidos en el sistema penitenciario bonaerense son detenidos sin condena, el 13,35% detenidos sin condena firme y el 43,73% son condenados (Fuente: RUD, 17/12/2015). El penal Nº 3 de San Nicolás aloja aproximadamente el 3% de los privados de libertad de la provincia de Buenos Aires.