Diario El Norte

Editorial

La caída de reservas, una realidad muy preocupante

02 Junio 2018 (23:49)

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Las reservas internacionales del Banco Central finalizaron mayo con una baja de u$s6.529 millones tras intervenir en la plaza cambiaria para contener la suba del dólar, que en ese período aumentó 22,1 por ciento. El jueves 31 finalizaron en u$s50.094 millones, un 11,5% menos que los u$s56.623 millones con los que había concluido abril.

 

Durante mayo, el organismo liderado por Federico Sturzenegger debió poner en marcha medidas para ponerle un freno al desborde devaluatorio del peso frente al dólar en medio de la corrida de inversores que deshicieron sus posiciones en LEBAC para cubrirse en divisas.

Con esta dinámica, el alza del 22% en el precio del dólar experimentado el mes pasado superó al acumulado en doce meses de 2017, cuando aumentó 17,3% entre enero y diciembre.

La pérdida de activos internacionales del BCRA para un solo mes fue la más grande en 12 años y cuatro meses, detrás de los u$s8.389 millones que restaron en enero de 2006.

 

La baja de mayo de 2018 superó además la caída de u$s6.287 millones en octubre de 2015, mes en que cayeron de u$s33.257 millones a u$s26.970 millones por la cancelación del Boden 2015. Aquella pérdida de activos en las arcas del Central permitía anticipar una fuerte devaluación del peso, que se concretó en diciembre de 2015, con la llegada de Mauricio Macri al gobierno.

 

La diferencia más notoria entre la caída de reservas de 2006 y 2015 respecto de la de 2018 es que en los primeros casos obedeció en buena parte a la cancelación de deuda, mientras que en el segundo, básicamente, fue por la salida de fondos invertidos en pesos que se pasaron al dólar.

 

Ahora, la corrida cambiaria obligó desde marzo a cuantiosas ventas diarias del Banco Central para reducir la velocidad de la devaluación, aunque no impidió que el valor del dólar saltara casi cinco pesos en poco más de un mes. Así, en casi tres meses, desde el 5 de marzo hasta el 31 de mayo, las reservas se redujeron en u$s11.673 millones (-19%), desde los u$s61.767 millones a 50.094 millones de dólares.

 

Durante la gestión de Cambiemos ya hubo otros episodios de baja abrupta de reservas. En mayo de 2016 salieron u$s4.209 millones, debido al pago de deuda a los holdouts, tras el acuerdo alcanzado con acreedores en tribunales de Nueva York. En abril de 2018, cuando empezó a evidenciarse el fin del "carry trade", el BCRA debió resignar 5.103 millones de dólares.

 

La noticia es preocupante por dos factores. En primer lugar, por la caìda de reservas en sì misma. Como quedó expresado más arriba, no es la primera vez que ésto sucede. Pero el factor agravante es que en esta oportunidad no se vislumbra la posibilidad de revertir esta tendencia, al menos en el corto plazo.

La única alternativa real que tiene el gobierno para incorporar divisas en sus arcas, es que FMI le preste los 30 mil millones de dólares solicitados. El problema de fondo es que la Argentina tiene un enorme déficit comercial que le impide generar dólares genuinos; al mismo tiempo un creciente deficit fiscal que impide bajar el gasto público.

Así, la única posibilidad de no seguir perdiendo reservas es tomando deuda, pero ya sabemos que eso es algo insostenible en el largo plazo. Algo deberán hacer nuestras autoridades, cuanto antes, para que esta bola de nieve no crezca cada día más. 

En este sentido, ya es hora que todos los sectores se sienten a diagramar una estrategia comùn. Aunque lamentablemente no es ésto ultimo lo que está sucediendo, la oposición sigue poniendo obstáculos y aprovechando políticamente la debilidad del gobierno, como se vio el pasado miércoles con la aprobación de la ley de suspensión de aumento de tarifas. Ley que no resistía la delicada situación fiscal. Si se sigue pensando egoístamente, con el solo objetivo político electoral, sin llegar a un gran acuerdo, será muy difícil solucionar los problemas de fondo de el país y los perjudicados en el largo plazo será como siempre la sociedad en su conjunto, eso es lo preocupante.