Diario El Norte

Editorial

Una crisis que no fue “gratuita” para los distintos sectores de la economía

18 Mayo 2018 (23:40)

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Desde que se pusieron en marcha los créditos hipotecarios UVA se llevan otorgados cerca de $80.000 millones de pesos a través de dicho mecanismo. Este sistema ha tenido la fuerza suficiente como para poner de pie a una actividad que se había derrumbado en épocas del cepo. Por eso es tan importante la evolución de esta línea de financiamiento. Y por eso es tan importante también lo sucedido en estos días con el dólar y la tasa de interés.

La corrida cambiaria fue controlada, al menos por ahora. Pero eso no significa que no haya dejado secuelas. No sólo en los precios de las propiedades, sino también en los temores de muchos argentinos a la hora de decidir la toma de deuda de largo plazo. 

Las consecuencias de las turbulencias cambiarias no tardaron en llegar a las inmobiliarias, sobre todo en las que tenían una alta participación de operaciones apalancadas con créditos UVA. En esos casos, el nivel de transacciones cayó hasta un 40%, mientras que las consultas se retrajeron cerca de un 50 por ciento. A lo refleja un informe encarado a nivel nacional.

Durante los últimos días, en las agencias de venta de inmuebles se dieron varias situaciones negativas que generaron una baja en la actividad, todas relacionadas con el incremento del dólar. A saber: 

*  Compradores que a instancias de escriturar se encontraron con que la cantidad de pesos que recibían no era suficiente para adquirir los billetes verdes necesarios para "abrochar" la operación

* Compradores que ya tenían preacordado un crédito UVA y que, ante la incertidumbre, dejaron todo en modo stand by

*  Compradores que tenían intenciones de adquirir una vivienda. Se asustaron y abandonaron la búsqueda

De hecho, especialistas dan cuenta de un desplome en la cantidad de operaciones realizadas a través de hipotecas y temen por el impacto de la devaluación acumulada. Y no es para menos: el 1 de diciembre el billete verde cotizaba a $17,45, mientras que actualmente está en un nivel cercano a los $25. Es decir, se requiere juntar un 40% más de pesos, con salarios que corrieron muy por debajo.

 

Así, el alza de la divisa estadounidense ha dejado fuera de carrera a muchos interesados. Ya sea a muchos que estaban en pleno proceso de obtención del crédito como también a varios con ganas de "subirse a un UVA".

Como se darán cuenta, amigos lectores, las turbulencias cambiarias y la consecuente crisis financiera, ha dejado varios consecuencias. Más allá de que el gobierno se ha esforzado en anunciar el final de dicho sacudón, la realidad indica que “el daño ya está hecho”. En nuestra anterior editorial hablábamos del sector automotriz y el de las motos; ahora hacemos mención al mercado inmobiliario.

Los efectos nocivos de esta crisis se están reflejando en distintos sectores de la economía, y va a llevar un tiempo reestablecer la normalidad. Esto debería servir como un llamado de atención al gobierno. Las turbulencias cambiarias y financieras no son gratuitas. Ocasionan daños serios en la economía, porque irremediablemente terminan afectando a las personas.

La próxima vez habrá que tomar los recaudos antes, para evitar que volvamos a tener un fenómeno de esta naturaleza. De lo contrario, siempre estaremos dando un pasito para adelante, y otro pasito para atrás. Y si esto último ocurre, jamás lograremos un crecimiento sustentable en el tiempo.