Diario El Norte

Editorial

¿“Viveza criolla” o un acto de complicidad con los infractores?

15 Mayo 2018 (22:05)

Facebook Twitter Compartir en Whatsapp

Según lo informado en una reciente nota publicada por EL NORTE, el municipio local acaba de instalar en distintos puntos de la ciudad, varias cámaras destinadas fundamentalmente a la seguridad y a la prevención de accidentes.

Son cámaras muy modernas que permiten la detección automática de patentes y sirven para trabajar en dos importantes rubros. Por un lado la seguridad, para que cuando haya una denuncia de alguna moto o auto robado, puedan ser detectados por éstas. También habrá un radar móvil para el control de velocidad con el objetivo de que se respete la máxima de 60km/h. en las avenidas. Este último control estará en todas las avenidas, así se buscarán disminuir los accidentes.

Las nuevas cámaras están permitiendo identificar de manera automática los vehículos en infracción; detectando –por ejemplo- cuándo hay camiones en lugares donde no tiene que haber como en Dámaso Valdés o Savio desde Ponce de León hacia el centro. Esto a su vez impedirá la rotura del pavimento (algo habitual cuando circula el transporte pesado).

Lo curioso del caso, es que por estos días muchos nicoleños hemos recibido por whatsapp información sobre la ubicación de las cámaras, alertando a los ciudadanos para que eviten ser infraccionados por exceso de velocidad. Más allá de la inexactitud de la información (son cámaras que en la mayoría de los casos tienen otra función), resulta increíble el “espíritu corporativo” que existe para la transgresión.

Quienes difunden esta información, deberían entender que las cámaras están siendo colocadas para beneficio de todos los nicoleños. Si ellos difunden la ubicación, alertan al respecto, los infractores se tomarán el trabajo de esquivarlas, cometiendo infracciones en la siguiente esquina, los camiones seguirán rompiendo el pavimento en otras calles no controladas, los delincuentes escaparán por arterias que no son filmadas. En definitiva, estos “vivos” y quienes se prestan a difundir esta “cadena informativa”, se convierten en cómplices de las infracciones y de los hechos delictivos.

Vivimos en una sociedad donde la transgresión es valorada como una “avivada”. Es común, por ejemplo, ver a los motociclistas avisándose entre ellos para evitar los controles por el uso de cascos, lo mismo ocurre con los automovilistas respecto a los controles de alcoholemia. ¿No sería mucho más adecuado llevar el casco puesto o evitar consumir alcohol si tienen que conducir un vehículo?

Estamos como estamos porque nos resistimos a cumplir las normas. No hay dudas de ello. Si no aprendemos a respetarlas y respetar los controles, difícilmente podamos crecer como sociedad. Por ahora, nos seguimos creyendo “muy vivos”, pero no dejamos de ser unos tontos.