Diario El Norte

Policiales

Una muerte en Barrio San Francisco

19 Marzo 2018 (18:39)

Las opiniones en el barrio son diversas, enfrentadas, antagónicas. Los testigos ven lo que quieren ver y cuentan lo que sienten. Brenda la agente de la policía local acusada de haber ultimado de un disparo por la espalda a Mauro Garfagnoli, un prófugo de la justicia, es tildada de héroe y de villana con la misma vehemencia. Barrio San Francisco es reflejo de una sociedad violenta donde la muerte es banalizada.

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Una muerte en Barrio San Francisco
Foto 1/1    foto Flash24

Apenas conocido el caso de la muerte del prófugo de la ley Mauro Garfagnoli, a manos de una efectivo de la policía local, las comparaciones con el caso “Chocobar”  no se hicieron esperar. Brenda la agente que hoy se halla en calidad de detenida, con arresto domiciliario, a la espera de la prisión preventiva, ultimó a Garfagnoli por la espalda luego de haberlo perseguido por barrio San Francisco. Las causas  por las que se produjo el disparo son de investigación. Si el disparo se le escapó, si se defendió de un ataque o simplemente lo fusiló, es algo que la justicia deberá determinar, pero la calle, la gente ya dio su veredicto, y el mismo no tiene término medios, es culpable o inocente.

EL NORTE estuvo en el barrio hablando con los vecinos y las opiniones son tan diversas que cuesta armar una idea de lo que sucedió. La gente coincide en la acción, pero las motivaciones transforman la realidad y la subjetivizan en miles de teorías. Se sabe que la policía llegó a la esquina de Rucci y Baldrich y que ahí Mauro Garfagnoli comenzó a correr por la arteria en dirección este. Todos coinciden en que la mujer policía lo empezó a perseguir y el prófugo se coló dentro de una vivienda donde la oficial lo siguió. Ya dentro del lugar la agente le disparó a Garfagnoli y la bala lo atravesó por la espalda quitándole la vida de inmediato.

“El no estaba haciendo nada. La policía llegó de golpe, patoteando,  el pibe se asustó y empezó a correr, ¿claro que podía hacer? el muchacho se metió en una casa y la agente entró también empujando a todos, no le importaron los chicos ni nadie y ahí lo fusiló. Delante de una familia” contó una vecina a nuestro medio dándole una interpretación tendenciosa a lo ocurrido, otorgándole propiedades bien definidas a los perfiles de los involucrados, uno, la víctima, temeroso de la brutalidad policial y el otro, la policía, violenta y asesina, haciendo abuso de la autoridad.

 

Otro punto de vista

Esta visión se contrasta con otro testimonio recabado a escasos metros del lugar. “Está bien lo que hizo la mujer. Nadie dice que en realidad hubo varios disparos, que la agente se defendió. Acá roban y matan pero cuando los bajan son inocentes y cuando la policía actúa la juzgan. En la casa donde se metió son parientes del muerto, todos delincuentes. Ahí, por lo que me dijeron, el chorro se desprendió de un arma, con la que le disparó a la agente y los chicos, que ya están todos preparados se la escondieron. Si el otro se escapaba iban a decir que la policía lo dejo escapar, pero como lo mató, ahora el malviviente pasa a ser una víctima. Es una vergüenza. Espero que la liberen. Estamos cansado de todos estos delincuentes que hacen lo que quieren” contó un hombre a nuestro medio, masticando bronca de una inseguridad que lo tuvo  en la mira varias veces. En su punto de vista justificó la aparente actitud de la agente. Como la mayoría de quienes opinan de estos casos tomó un papel de juez y verdugo. Reflejó en su opinión de lo ocurrido su deseo intimo ante lo que se entiende como una sociedad dividida entre buenos o malos, entre lo que se dice: ellos o nosotros.

 

Barrio difícil

Al igual que en el resto del país las opiniones se dividen entre el abuso policial, el gatillo fácil y la lucha contra la delincuencia. El resto de los comentarios se pierden entre estas dos figuras. Algunos creen que la chica se equivocó, que se puso nerviosa, que se le fue la mano. La actitud interpretada varía desde la inocencia hasta la criminalidad. No hay términos medios en lo que dice la gente en el barrio. Algunos sienten pena por ella, otros la aplauden y varios la sentencian. La opinión de la gente varía según el color del prisma de la vida con el que analizan lo ocurrido.

Para entender lo extremo de las posturas primero debemos realizar una radiografía del barrio donde ocurrió la desgracia. San Francisco es en los últimos tiempos un barrio calificado como caliente para el ámbito policial. De forma seguida se producen en sus calles robos o enfrentamientos de bandas y la policía debe actuar de forma asidua en el lugar donde hay apostado un destacamento policial.

Este crecimiento de la delincuencia se refleja en los vecinos que por momentos se sienten rehenes de este batallar y que a ciertas horas evitan salir de sus hogares. La muerte, que se hace común en lugares así pasa a ser banalizada, justificada  y hasta relativizada. El valor de cada vida depende del rol del fallecido en la sociedad. No es lo mismo la muerte de un comerciante, de un vecino, que la de alguien que delinque, como así  tampoco es lo mismo el fallecimiento de un empresario, de un político o alguien con reconocimiento social, que la de una persona pobre. La verdad es única, pero su interpretación es tan disímil que se termina perdiendo en especulaciones y prejuicios.

 

Interpretaciones

Lo grave, lo que nos refleja como sociedad, es que en los antagónicos puntos de vista del accionar policial hay un factor común. En las dos miradas la policía actúa mal, ya sea como gatillo fácil o como justiciera. En las dos visiones el accionar de la ley está envuelto en un halo sospechoso donde las normas pueden ser quebradas.

Como Murió Mauro Garfagnoli es algo que las pericias deberán determinar, así como el grado de culpabilidad de la detenida.  La calle ya tiene su relativo veredicto, como siempre.

“Yo vi  cuando lo sacaban, estaba lleno de sangre. Creo que era un caco” dicen que contó un chico que vio cuando en horas de la madrugada sacaban el cadáver de Garfagnoli. La mirada del niño ya vio la muerte, a la que no entenderá, pero de la que si ya tiene una definición formada. Lo malo de todo esto es que ya le sea tan natural.