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Crónicas de la tierra media: ¿De qué hablamos cuando hablamos de mujeres?

11 Marzo 2018 (12:58)

No debe estar bueno para una mujer salir de la casa y estar cuidándose por donde caminar, porque si lo hace cerca de un grupo de hombres corre riesgos que le digan barbaridades o la manoseen, y mucho menos llegar al trabajo y sufrir acoso permanente, que no se le pague lo que corresponde o que la discriminen tan solo por su género. Debe ser horrible tener que salir a protestar para que este patriarcado deje de matarlas. Por algo no festejaran en su día.

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Crónicas de la tierra media: ¿De qué hablamos cuando hablamos de mujeres?
Foto 1/1    Girl Power

Los tipos, muy a sus anchas, alrededor de la mesa y compartiendo una birra, celebraban el chiste que circulaba por whatsapp donde un hombre cuestionaba la marcha del 8 de marzo “Miren que diferentes somos, si fuese el día del hombre estaríamos organizando un asado a esa hora. Pero como es el día de la mujer están organizando marchas, paros, movilizaciones, reclamos, cortes de calle, etc. Conclusión ni en su día dejan de romper los huevos” y reían asintiendo todo como si se hubiese presentado una brutalidad indiscutible. 

Mis queridos amigos, debo decirles que no es así ni por asomo. Las mujeres protestan, marchan, hace paros, cortan calles, porque las discriminan, las someten, las acosan, ultrajan y matan. Sino quédense tranquilos que también harían un buen asado como supuestamente haríamos nosotros. ¿Por qué se piensan que no hay día del hombre? Porque todos los días son nuestro día desde que el mundo es mundo y alguien dijo que la mujer fue la primera gran pecadora que engañó al pobre e inocente hombre haciéndole comer una manzana por culpa de una serpiente, mujer ella, que nos excluyó del paraíso. Construimos esa historia para justificar lo que vendría después, un simple y repulsivo abuso de poder físico y nos valemos del mito para satisfacer nuestra conciencia.

En la calle
Señores, aunque el presidente haya dicho en alguna ocasión que a las mujeres les gusta que les digan que tienen lindo culo, eso es mentira. En un 99% a las mujeres no les gusta el acoso callejero, las molesta, las avergüenza, les da miedo. Generalmente esas bestialidades que se le dicen a una mujer que pasa caminando no ayudan para nada a la seducción, al contrario, muestran un perfil cobarde y machista que no nos hace nada bien. Mucho menos eso de andar mostrándoles los genitales o manoseándolas, eso es enfermizo muchachos y delictivo.

En el trabajo
Flaco si tenés la suerte que la vida te haya puesto en un puesto gerencial o la jefatura de algo, eso no quiere decir que te da el pleno derecho de acostarte con todas. Por ahí el imaginario popular te dice que el jefe se come la mejor carne y que las minitas si quieren ascender tienen que pasar por tu catre. No es así, eso es acoso laboral. Es humillante, es vergonzoso, es un golpe muy bajo. Al igual que vos esa chica, esa compañera de trabajo tuyo, se esfuerza por mejorar y ascender mediante su labor y no es lindo que pases y les digas cosas escudado detrás de tu cargo.

En las soluciones
Muchachos las minas no son histéricas si nos rechazan, ni están locas, simplemente no les debemos gustar, nada más sencillo que eso. No hay que insultarlas, ni hablar mal de ellas, no sean salames, no sean tan mal perdedores. 
Otra cosa que es muy importante que sepan, es que si una chica no es amable con nosotros, no quiere decir que le hace falta un buen pedazo. Por ahí la señorita tiene problemas financieros o de salud y a menos que nuestro amigo tenga poderes curativos o genere dinero, no es la solución de nada en absoluto. Lo mismo debe aplicar para el termino de que si vemos una mujer de mal carácter ya aseguramos que está mal atendida. Tengamos en cuenta que la calidad de la atención también depende de nosotros chicos y poco influye en el ánimo.

En los miedos
Cuando las mujeres reclaman que “ni una menos”, no es simpático que nos hagamos lo superados intelectuales y que digamos que en realidad es “nadie menos”, porque lo que ahí están reclamando puntualmente es que nosotros las estamos matando, golpeando, violando, prendiendo fuego, sometiendo. Entonces es lógico que tengan miedo de esos piropos fuera de lugar, porque si ven la sección de policiales de este mismo diario, notaran que prácticamente todos los días hay denuncias de violencia de género y no precisamente de mujeres que golpean hombres. Que la genética nos haya hecho más fuertes, no nos da derecho a pegar.

En el debate
Hoy el tema de debate es el aborto legal. Ahí no nos metamos, porque muchachos, las mujeres deben decidir qué es lo que quieren hacer con su cuerpo. Tengamos en cuenta que en nuestro país se hacen entre 370.000 y 520.000 abortos por año, así que de aprobarse la ley, lo que cambiaria seria que las madres pobres que quieran abortar lo puedan hacer en un lugar cuidado y protegido. Es decir, la diferencia de la ley está entre ricos y pobres como siempre. 
El dilema moral es de la mujer. Es común escuchar a sapientes golpearse el pecho y esgrimir que defienden la vida. Y si…, a menos que sea un psicópata. La pregunta es ¿Qué vida es más importante? ¿La de ese embrión de semanas o la de esa mujer con historia, amigos, familiares? sea lo que sea, la decisión debe ser de ellas, que son las que dan vida. Que lo debatan ellas que son las que conocen bien el tema. Comparar esto con los montoneros o los 30.000 desparecidos es, a mi humilde entender, de muy cabeza hueca.
Así que amigos, si las mujeres en su día deciden salir a protestar en vez de festejar, por algo será.