Diario El Norte

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“Hoy salgo a la calle y tengo miedo”

11 Febrero 2018 (13:58)

La joven Agustina Sosa expresó su indignación porque la justicia archivó su caso “aunque había elementos para investigar”, dijo en diálogo con EL NORTE. Agustina fue víctima de un robo ocurrido en calle Rondeau. “Después del robo quedé a la defensiva, con miedo, asustada”, manifestó.

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“Hoy salgo a la calle y tengo miedo”
Foto 1/1    Agustina Sosa relatando su drama a EL NORTE.

A fines del año pasado Agustina Sosa era víctima de un robo en la calle que la despojaba de valiosos elementos de trabajo y documentación personal. 

Desde entonces ha pasado por un verdadero sufrimiento porque no ha podido dormir con tranquilidad y salir a la calle se le ha transformado en una pesadilla. 

Para colmo hace pocos días recibió una notificación de la justicia donde se le informaba que su causa se archivaba por falta de pruebas.

Agustina fue asaltada alrededor de las 9 de la noche del 22 de diciembre de 2017 cuando iba caminando por calle Rondeau entre Mitre y Belgrano.

De repente para una moto al lado, se baja un hombre, que la empuja y le manotea un bolso negro de Natura y una mochila color azul con todas sus pertenencias.

“Se baja un hombre de una moto, me empuja y manoteo mis cosas. Me decía ‘dame todo, dame todo’, no me dio tiempo de reaccionar, ni de defenderme, ni gritar, ni nada. Cuando se subió a la moto, reaccioné y empecé a correr y gritaba el nombre del guardia que está en el supermercado de la esquina de Belgrano y Rondeau que recién se había ido. Mi mamá se tiró encima de la moto. Fue un segundo, todo pasó rapidísimo. No me acuerdo si me pegaron, pero sí que me empujaron y me golpearon contra la pared”, relata Agustina en diálogo con EL NORTE.

“No me acuerdo como llegué a mi casa, mi mamá dice que iba gritando por la calle. Estaba apurada, quería llegar para pedir auxilio a la policía local que siempre está en la cuadra de mi casa, pero esa noche no estaba. Justo para un móvil de policías locales que fueron muy amables, pararon y dieron la alerta rápido, indicando por donde se fueron. Aparecieron 8 patrulleros de la policía bonaerense en la puerta de mi casa a mostrarme de un celular fotos de motos y de personas para identificados. Si hubieran salido a buscarlos enseguida los hubieran encontrado”, lamentó.

“Me llevaron hasta la (comisaría) primera –continuó-. Me atendió una chica que estaba embarazada y que estaba más preocupada por comer las empanadas que por tomarme la denuncia. Nunca me ofrecieron un vaso de agua, me tuvieron dos horas y media. Me tomaron la denuncia y me dijeron que me podía ir. Y cuando llego a mi casa me dijeron que fuera a la DDI (de calle Alem). Ahí me atendieron muy bien. Me mostraron fotos de personas, si conocía alguno, les dije que no, pero les dí una descripción y más o menos sabían quienes eran. Entramos a mi correo de Google. En ese momento el celular indicaba que estaba en Coronel Melián entre Moreno y Olleros. Estuvo en esa zona, después en calle 1° de Mayo y atrás del hospital nuevo y terminó por el polideportivo”.

“Las cuentas de Android te piden vincular todo a un Google. Cuando uno entra a Google Maps te da la ubicación en un puntito azul, presionás y te aparecen la dirección y el frente de la casa. Mi celular era un J7 Prime, con huella digital. Además el Google te permite que lo bloquees al teléfono. Yo lo bloquee desde la página de Google y Android y cuando lo prenden avisa que es un celular robado. No hay forma de que pueda usarse sin el código. Entrando a la página de Google te indica que tipo de celular tenías, donde estuvo las últimas horas, podés hacer sonar un alerta durante horas. Ahí podés bloquearlo. Todo eso lo hice”, relató.

“Con las capturas de pantalla que tomé volví a la DDI pero me dijeron que no podían hacer nada. En la comisaría primera me tomaron la denuncia con la imagen, la imprimieron y la adjuntaron a la denuncia. Y me dijeron que la enviaban a fiscalía para ver si autorizaban un allanamiento inmediato. Me dijeron que en esos días me iban a estar llamando y nunca más me llamaron. Y hace unos días recibí una nota en mi casa donde la fiscal me informaba que por falta de pruebas archivaba el caso. ¿No sé qué pruebas querían? ¿Que lo buscara al pibe que me robó y lo llevara y les dijera que era el que me había robado?. Sentí indignación, bronca y angustia nuevamente. Siento que se burlaron de mí. Yo llevé pruebas. Llevé las fotos del lugar donde estaban mis cosas. Me dijeron que era probable que no le prestaran atención a mi denuncia porque un celular no es importante. Pero no es el celular. Son mis otras cosas. Y es esa persona que a mí me hizo mal y que mañana le hará mal a otro. Los dos que me robaron a mí, siguen en la calle y siguen robando y seguramente son los que están robando en la zona. Saben que nadie les va a hacer nada”.


-¿Creés que pudo haber zona liberada ahí?

-Yo estudio en la Escuela Normal, en el Instituto 127. A principios de año, cuando empiezan las clases del terciario, el 127 presenta cartas en municipalidad, en la primera y en la policía de Garibaldi (y Roca) porque nosotros salimos a las diez y media de la noche y no hay un policía por esa zona, nunca, jamás. Desde Savio hasta Alvarez y de Pellegrini hasta Alberdi no anda nadie. Vos salís y te roban. Hay chicas que vienen de Ramallo, de Villa o de otros barrios que tienen que tomar colectivo, y les roban y no van más porque tienen miedo, porque salimos tarde y nadie nos cuida. Ellos dicen que no se puede poner un patrullero por cada zona, pero pónganlo en los puntos fijos. Los docentes que salen de dar clases van corriendo hasta sus autos. Es una zona de gran movimiento pero no hay policías. Si se han hecho muchas denuncias, si han robado tanto, ¿por qué no ponen policías? Es una zona liberada.


-¿Cómo te sentís hoy?

-Hoy voy reatenta por la calle. Si bien todavía no salgo sola. Voy a trabajar con la bicicleta y llevo el candado en la mano. No me importa si alguien se me acerca a preguntarme algo. Primero le pego y después que me pregunte. Veo una moto y desconfío. Después del robo quedé a la defensiva, con miedo, asustada. Además me generó indignación porque siento que si no me defiendo yo, no me defiende nadie. Esta persona me arruinó la navidad, el fin de año, todo. Y siento que la fiscal se burló de mí. Ella no sabe lo que pasó mi familia (se le quiebra la voz). Todos me preguntaron si me lastimaron. No me lastimaron el cuerpo, me lastimaron otras cosas. Perdés la tranquilidad, salís con miedo. ¿Cómo hago para volver a mi vida normal? Por eso siento que se burlaron de mí porque hoy salgo a la calle y tengo miedo.-