Diario El Norte

Editorial

Medicamentos caros, que hace necesario reconstruir el sistema sanitario

14 Enero 2018 (01:08)

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Los medicamentos han tenido un notorio incremento de precios en el último tiempo, a punto tal que se pagan más caros que en Estados Unidos y Europa. Analicemos algunos ejemplos, para tomar noción del problema.

Uno de los remedios más usados es el Diclofenac, una droga que se puede conseguir en diversas presentaciones -cápsulas o pastillas, por ejemplo- y con dosis diferentes. El precio promedio de una caja de 30 comprimidos de 75 mg de esta droga es de $480, mientras que la caja de 15 comprimidos cuesta un poco más de la mitad. Es decir, el precio por unidad de este medicamento es de $16.

Cuando se realiza una comparativa con los precios de este medicamento en España, se puede ver que son más bajos. La presentación de 100 comprimidos cuesta, en promedio, $39 euros, es decir, $880, aunque varía de acuerdo a la marca. Si se toma ese precio como referencia, se puede decir que el valor por unidad en el país ibérico es de 0,3 euros, es decir, $8,80.

En Estados Unidos el precio del diclofenac está entre los U$S 26 y los U$S30 la caja de 60 comprimidos. En pesos argentinos esos valores se podrían traducir en un precio estimado de $580. El valor de cada comprimido es, entonces, de casi $10. Así, el diclofenac es casi 50% más caro que en España, mientras que en Estados Unidos la diferencia no es tan amplia. En el país del norte el comprimido de esta droga es 40% más económica que en nuestro país.

Vayamos a otros ejemplos. Los antibióticos son medicamentos que matan o impiden el crecimiento de ciertas clases de microorganismos. Uno de las drogas más utilizadas es la cefalexina, que viene en dosis de 500 mg. En Argentina la presentación de mayor cantidad de comprimidos es de 16, aunque también hay una más pequeña que trae 8. La primera cuesta $170, mientras que la segunda tiene un valor de $98. El valor de cada pastilla es de $10,70.

En España, la presentación del medicamento es diferente. La caja más pequeña que hay en el mercado es de 28 comprimidos y cuesta alrededor de 8 euros, es decir, $180. El precio por unidad es de 0,3 euros, es decir, $6,40. En Estados Unidos, el precio de la cefalexina varía bastante de acuerdo al laboratorio y al lugar donde se compre. En general, el costo promedio es de U$S15, es decir, $290. Cada comprimido tiene un valor de U$S 0,5, o sea $10,30.

El precio más elevado, entonces, se puede encontrar en Argentina, aunque el costo en Estados Unidos es muy similar. En España el precio por unidad de este medicamento es un 41% menor, mientras que en Estados Unidos es apenas un 4% más bajo que en nuestro país.

En conclusión, es importante tener en cuenta que los precios de los medicamentos pueden variar entre diversos países. A su vez, otro factor a considerar es la cobertura que tiene cada persona. En base a eso, el precio de algunos medicamentos puede variar de acuerdo al tipo de seguro de salud que tenga cada uno.

Pero en líneas generales, lo que se observar es la misma distorsión que existe para cualquier otro tipo de producto: la Argentina es un país caro en dólares. Lo observamos en la indumentaria, en electrónica y ahora también acabamos de verlo reflejado en los medicamentos. A esto, debe agregarse otro punto atener en cuenta: los salarios medios en la Argentina son muy inferiores a los de Europa o EE.UU.

Los medicamentos son indispensables para garantizar la salud de la población. En consecuencia, el Estado argentino debería tomar las medidas necesarias para que todos los ciudadanos puedan acceder a los mismos. Esto último, por cierto, hoy no está ocurriendo; no es un déficit que haya comenzado en los últimos dos años.

Durante décadas la Argentina se caracterizó por tener un buen sistema de salud, amplio y abarcativo hacia las distintas franjas sociales. Esto se ha ido perdiendo, producto de las sucesivas crisis económicas y de los errores cometidos en materia de política sanitaria. Ya es hora de comenzar a desandar ese camino, reinsertar a nuestro país como una nación líder en materia de salud. No solamente en lo que respecta a la accesibilidad a los medicamentos, sino reconstruyendo un sistema de salud que permita brindar cobertura igualitaria a toda la ciudadanía.