Diario El Norte

Editorial

La adhesión al Pacto Fiscal, que debería de premiar a los municipios ordenados

07 Enero 2018 (00:06)

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Tal como lo informó EL NORTE en su edición de ayer, la adhesión al denominado Pacto Fiscal aprobado a través de una ley que sancionó la Legislatura bonaerense, generó diversas respuestas en los municipios. En el caso de San Nicolás, que tiene sus cuentas saneadas, la adhesión no se hará efectiva hasta tanto conocer las compensaciones económicas que se recibirán por renunciar a diferentes tributos municipales. Para los distritos más complicados, en cambio, el mayor monto que recibirán por coparticipación es como “agua en el desierto”.

Lo cierto es que el Pacto Fiscal divide las aguas: mientras algunos municipios evalúan las condiciones para definir si adhieren o no, otros jefes comunales lo piden a gritos o se muestran decididamente en contra. Días atrás, el Ministro de Economía de la provincia, Hermán Lacunza, recibió a jefes comunales y funcionarios de primera línea de los distintos municipios a fin de configurar un mapa de consenso al pacto fiscal. Lacunza busca la aprobación de los intendentes alentando que la adhesión provincial al pacto impulsado por la Nación permite en 2018 "recuperar 40 mil millones, y $65 mil millones en 2019".

En esa reunión, San Nicolás estuvo representada por el Secretario municipal de Economía y Hacienda, Miguel Battaggia. De acuerdo a lo que pudo indagar este medio, el Ejecutivo local se encuentra evaluando la adhesión al pacto fiscal en virtud de que aún no está muy claro qué tipo de compensaciones económicas se recibirán por renunciar a determinados tributos municipales. “Todavía no hemos firmado porque queremos tener claro qué compensaciones vamos a recibir”, le confió Battaggia a EL NORTE.

Según trascendió en algunos medios de La Plata, la adhesión al pacto fiscal representaría para el municipio de San Nicolás un beneficio cercano a los 28 millones de pesos en concepto de aumento de coparticipación ($18.395.712) y del fondo sojero ($9.389.223). Lo que evalúan las autoridades locales es lo que se deja de percibir a cambio de ello, ya que -entre otras cosas- se elimina el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) por el cual San Nicolás recibió en 2017 unos 40 millones de pesos. De manera que –en principio- los números no cierran como para avalar dicha adhesión.

Son varios los distritos de la Provincia que afrontan problemas en sus cuentas, en los últimos meses, incrementaron las reuniones con Lacunza, con el objeto de conseguir un poco de aire para sus finanzas. Entre los que tienen dificultades económicas, seria unas treinta comunas, la adhesión al Pacto Fiscal fue más que celebrada. Claro está: recibirán un plus, los fondos para esos distritos mejorarán. De todas maneras, recordemos que una de las condiciones para recibir los recursos es reducir cargos políticos, achicar el déficit y no aumentar la planta de personal más que lo que se incremente la población en los distintos distritos, exigencia que entendemos son adecuadas.

La eliminación del FIM es uno de los aspectos más controvertidos del pacto fiscal. De hecho, varios intendentes y legisladores manifestaron su rechazo al acuerdo firmado con el Gobierno nacional bajo el argumento de que, en realidad, los municipios recibirían menor cantidad de recursos que en los últimos dos años a partir de la eliminación de dicho fondo.

Más allá de la importancia que tiene el Pacto Fiscal para ordenar las cuentas nacionales, provinciales y municipales, entendemos que se podría estar cayendo en una “trampa peligrosa”. Si efectivamente los municipios ordenados se verían perjudicados con esta adhesión, estaríamos enviando un mensaje equivocado, ya que se estaría premiando a los que no hicieron buenas gestiones, y castigando a los que se esforzaron financieramente.

Esto último es algo bastante habitual en la Argentina. Los sucesivos “blanqueos” impositivos y otras medidas similares, así lo demuestran. Se perdona a quienes incumplieron la ley con un fin netamente recaudatorio, sin otorgar ningún premio adicional a los que durante todos los años estuvieron cumpliendo puntualmente.

Curiosamente, con este Pacto Fiscal está sucediendo algo parecido: los municipios en crisis salieron presurosos a firmar la adhesión porque recibirán más dinero, mientras que los municipios autosustentables tienen sus reparos y ven más desventajas que ventajas. Entendemos que, si el gobierno provincial quiere contar con la adhesión de todos los municipios bonaerenses, debería establecer algún mecanismo de compensación adicional para los que los que han tenido buenas gestiones.