Diario El Norte

Rugby

“Queremos aumentar la base para volver a tener una primera muy competitiva”

27 Diciembre 2017 (08:16)

El 2017 se cerró con una sonrisa para el rugby regatense más allá de que los resultados entre los mayores no fueron los esperados. El rugby infantil y juvenil creció en cantidad y calidad, en tanto que la subcomisión logró conformar un numeroso grupo de trabajo. “Estamos muy contentos con el trabajo de todos y esperamos seguir creciendo el año que viene”, expresó Manuel Brogliatti, presidente de la subcomisión.

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“Queremos aumentar la base para volver a tener una primera muy competitiva”
Foto 1/1    Brogliatti y Pablo Eseverri, en la redacción de EL NORTE.

Con una cena de la cual participaron 600 personas en el gimnasio auxiliar del club, el rugby de Regatas cerró días atrás un 2017 que espera sea “un trampolín” para lo que viene. El Dr. Manuel Brogliatti, que vivió su primer año al frente de la subcomisión, y Pablo Eseverri, histórico formador de jugadores del club, visitaron EL NORTE y analizaron el año que pasó.

“Se conformó una nueva subcomisión muy grande, con mucha gente trabajando, y se realizaron grupos de trabajo en todas las categorías, con equipos técnicos de rugby conformados en todas las categorías por dos entrenadores, un manager y un preparador físico”, remarcó Brogliatti, quien traía ocho años trabajando en las categorías infantiles y juveniles del rugby del club. “Abrimos las puertas”, tiró Eseverri, “Yo soy de los más viejos del club junto con otros nombres como Pacha Cerella… hay gente que son de los primeros y le abrimos las puertas a todos; hay gente nueva mezclada con los de siempre y entre todos vamos haciendo un grupo. Los que formamos esta nueva subcomisión somos toda gente del rugby de Regatas desde muchos años; hemos estado con todos los presidentes que han pasado. Con este nuevo grupo encaramos más la parte deportiva, logrando tener cuerpos técnicos en cada categoría. Esa fue la gran diferencia”, analizó luego.

 

Trabajando en las bases

“Conformamos un grupo de reclutadores, dos profesores de educación física y uno de música que son también entrenadores de rugby, y que trabajaron sobre las escuelas”, contó Brogliatti. “Con esta metodología aumentamos la currícula de jugadores de 195 a 250, lo cual en este momento para el rugby es muchísimo. Eso es lo más importante que ampliamos. Fuimos a trabajar a las escuelas a hacer lo que se denomina rugby tag, que es un juego de rugby como una tocata con cintas y sin tackle, y con eso se trajeron chicos nuevos al club”.  “Todo es trabajo, nada sale solo. Y para trabajar necesitás un grupo grande de gente, porque si no no funciona”, sumó Eseverri.

“Con respecto a lo que es trabajo dentro del club, logramos crear una nueva cancha de rugby para la M12, reacondicionar lo que es la isla, compramos mucho material para el trabajo del rugby… y en lo que es deportivo se logró que las dos categorías juveniles salgan campeones invictos y que la M14 gane los bonaerenses y llegue a jugar a Mar del Plata”, recordó el presidente de la subcomisión.

Además destacó la participación numerosa de los chicos en la selección de la URR y también la de todo el cuerpo técnico de la M1, Pablo Eseverri, Antonio Ponte y Maximiliano Surraco. Respecto a este punto, Eseverri destacó que “Todo eso fue bien amateur. Hicimos entrenamientos en Marcos Juárez, Venado Tuerto, Carcarañá, en toda la zona… y todo a pulmón tanto de parte de los padres de los chicos como de los propios entrenadores. A veces la gente se confunde y piensa que uno va por la plata, pero en realidad esto es ciento por ciento amateur y apoyado por los padres. Sin ese apoyo, esto no funciona”.

 

El sueño de volver

Jugar otra vez en el Nivel II de Rosario es la gran meta del rugby regatense, pero para llegar a eso los pasos deben ser firmes. Por eso la dirigencia no quiere apresurarse y terminar pagándolo caro. “La clave es que nosotros estamos trabajando con los chicos, el rugby infantil y juvenil, para posicionarnos y en tres o cuatro años volver a tener un equipo de Primera muy competitivo. Estamos aumentando la base de la pirámide”, señaló Eseverri. Y agregó: “Básicamente estamos trabajando en un proyecto de club de rugby, apoyados en el rugby infantil. Si vos no tenés chiquitos, no funcionás. Tenemos que empezar por ahí”. Este año la subcomisión llevó a todas las categorías a ver a Los Pumas a Santa Fe, participó con 105 chicos del Encuentro en el club Tilcara de Paraná y los juveniles fueron a pasar un fin de semana a Universitario de Concepción del Uruguay. 

“Ahora estamos jugando con un sistema que son las M1 y M2 que no funciona. Nosotros queremos ir con todas las categorías a Rosario como era antes (M15, M16, M17 y M18), pero no nos queremos apurar. Por eso juntamos grupos de entrenadores tan grandes, no es porque somos locos, sino porque en determinado momento vamos a dividirlos y vamos a quedar uno en cada categoría”, proyectó Eseverri, y Brogliatti completó: “Por eso para el año que viene el planteo es seguir aumentando las categorías infantiles, juveniles y Primera; conseguir más sponsors y gente que acompañe al rugby, que empezamos el año con pocos y terminamos con muchos. Y empezamos el año con pocos padres trabajando y lo terminamos con 600 personas en la fiesta de fin de año en el gimnasio del club”.

 

La Primera

En cuanto a los Mayores, Regatas ganó el Apertura del Nivel III, pero no pudo defender el bicampeonato del torneo oficial ya que quedó fuera de las semifinales. “Fue un torneo muy competitivo, tuvimos muchos lesionados y en un momento quedamos empantanados”, reconoció Eseverri, quien señaló que “Le hemos dado mucha importancia al plantel superior también, le dimos lo mejor, no es que los hayamos dejado de lado”.

Para concluir, Manuel Brogliatti agradeció “A todos los que trabajaron en la subcomisión, al club de Regatas, al presidente y la Comisión Directiva que nos apoyaron -tuvimos la isla inundada y pudimos jugar afuera, y cuando volvimos la isla estaba perfecta- y después a todos los padres que trabajan en el rugby, porque hacía años que no se llegaba a una fiesta de fin de año con tanta gente, donde los que hacen los pollos son los padres y entrenadores, los que sirven son los chicos de 15 y 16 años… entonces logramos que estén todos contentos. Realmente fue un año de mucho trabajo pero de una alegría inmensa por como lo terminamos. Y esperamos un crecimiento mayor para el 2018”.