Diario El Norte

Editorial

El miedo a perder el empleo y su efecto nocivo para la sociedad

10 Mayo 2017 (00:35)

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 Cuatro de cada diez trabajadores del conurbano bonaerense temen perder su empleo en el corto plazo. De acuerdo a este dato, hay más de 1,8 millones de bonaerenses que temen perder sus fuentes de ingreso, mientras que un 38% de los consultados respondió que han sido despedidos a lo largo del último año o le ha pasado a algún familiar.

 

 Así lo detalló un informe denominado Monitor del Clima Social que publicó el Centro de Estudios Metropolitano (CEM). Este índice "se propone medir de manera periódica la percepción de la situación social". En la misma línea, el INDEC reveló que de casi 12 millones de personas que hay viviendo en el Conurbano, sólo 5.343.000 de ellas son económicamente activas, mientras que el 9,4% (alrededor de 500.000) son desocupadas.

 

 Además del miedo a perder el empleo, el sondeo mostró también que el 57% de los residentes en esos municipios señaló que algún integrante del hogar debió buscar un empleo ya que los ingresos no alcanzaban para cubrir los gastos diarios, aunque sólo el 18% de ellos dijo que lo consiguió.

 

 "Esta es una encuesta de percepción y tiene que ver con expectativas. No está hecha para señalar lo mal que estamos, sino para poder seguir en tiempo real las consecuencias de las políticas y que sirva para que puedan reflexionar y rever políticas aquellos que tengan responsabilidad", explicó Matías Barroetaveña, director ejecutivo del CEM.

 

 El especialista señaló también que "alrededor de un 57% respondió que el salario que percibe y el total del ingreso de su hogar no les alcanza, presentando dificultades un 42% y grandes dificultades un 15%, aumentando más de diez puntos con respecto al primer sondeo".

 

 El dato encaja perfectamente con lo que estamos viviendo y sintiendo en las calles del país. Hay poco trabajo, cuesta mucho vivir, incluso para los que tienen más de un empleo. Sin embargo, hay un dato que resulta aún más preocupante, es la perspectiva de cara a futuro.

 

 Como quedó expresado anteriormente, el relevamiento no apunta a evaluar cómo se está viviendo actualmente, sino a reflejar las expectativas de cara a futuro. Al preguntar si tienen miedo a perder el empleo, lo que se está evaluando es cómo están visualizando el futuro, en ese sentido la respuesta es alarmante.

 

 Es cierto que nadie tiene "la vaca atada", en ningún país del mundo. Salvo los estatales, nadie tiene la certeza de que podrá conseguir empleo privado de por vida. Esta percepción si bien es natural, no es bueno para el desarrollo del ser humano estar con miedo constante a perder su trabajo.

 

 Una familia que no sabe si el día de mañana tendrá su fuente de ingreso, es una familia que no invierte, no gasta, no apuesta a futuro; todo esto lleva a la parálisis de la economía. Al no tener la certeza sobre el futuro inmediato, no compra en cuotas, no toma créditos, no se va de vacaciones, etc. Sólo gasta lo indispensable, por las dudas que mañana se quede sin trabajo.

 

 El gobierno no debe subestimar esa situación, porque si no modifica este clima de inseguridad laboral, resultará muy difícil que la economía se reactive. Este sentir del ciudadano debe modificarse cuanto antes, el optimismo ayudara a que la gente reactive el consumo, algo muy necesario para todos.

 

 La encuesta antes mencionada solo refleja lo que vemos a diario en cualquier familia. Todos están padeciéndolo en carne propia.

 

 La economía se mueve no solamente por números y por datos actuales, sino por expectativas futuras.-