Diario El Norte

Editorial

El sistema "Empalme", una muy buena medida

04 Mayo 2017 (23:52)

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El Gobierno nacional oficializó recientemente el sistema de "Empalme" que permite pasar de un plan social a un empleo subsidiado. Los detalles de la medida se dieron a conocer a través del decreto 304/2017 publicado este miércoles en el Boletín Oficial.

"Se busca que cientos de miles de personas, muchos jóvenes, que están cobrando subsidios desde el año 2001 puedan incorporarse al sistema de trabajo formal", había expresado el Presidente Macri al referirse al plan empalme.

El mecanismo establece que el Estado Nacional seguirá pagando a esos trabajadores el monto del plan que ya recibían y las empresas que empleen a esa gente tomarán ese monto como parte del sueldo. Para incorporar a los beneficiarios, las empresas deberán registrarse en las oficinas de empleo del Ministerio de Trabajo.

El universo de posibles beneficiarios alcanza a alrededor de un millón de personas ya que incluye a los programas del Ministerio de Trabajo y de Desarrollo Social como el Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, Seguro de Capacitación y Empleo, Progresar, Promover, Prestaciones de Desempleo, Ellas Hacen, Construir Empleo, Intercosecha y los egresados de los cursos de Formación Profesional.

Los subsidios actuales, según los planes van de $ 900 a $ 4.000. Se descuenta que las empresas que quieran maximizar el subsidio, preferirán emplear a los que actualmente cobran más, si reúne el perfil y las condiciones que busca el empleador. Por otra parte, las empresas pagarán las cargas sociales de esos trabajadores sólo sobre el monto del salario que ellos abonan.

Para evitar que los trabajadores formales que están en actividad puedan ser sustituidos por los que entren a través del Plan Empalme, el decreto especifica que el nuevo empleo deberá ubicarse por encima de la dotación de personal que tenia la empresa a diciembre de 2016. El control y la fiscalización serán claves para evitar cualquier "efecto sustitución".

Otro punto muy importante es que el nuevo trabajador proveniente de los planes podrá ser despedido por el empleador en los términos que marca la legislación laboral. En ese caso seguirá cobrando el plan de empleo. La apuesta del Gobierno es que al estar eximido de pagar una parte del salario y de las cargas sociales, las empresas tomen más gente.  Según las estimaciones del gobierno, podrían incorporarse al mercado laboral no menos de 80.000 personas al año.

La iniciativa es interesante. Se trata de una contribución concreta del Estado Nacional hacia las empresas, más específicamente a las Pymes, que tienen  en la actualidad serias dificultades para pagar sueldos y que se ven imposibilitados de contratar nuevos trabajadores. El costo laboral es demasiado alto en la Argentina, este aporte del Estado resulta de una gran ayuda para las empresas.

En lo que respecta al trabajador, también tiene un doble beneficio. Por un lado incrementará su remuneración, ya que de cobrar solamente un plan social pasará a percibir un sueldo completo, con todos los beneficios que ello implica (mayor remuneración, obra social, aportes patronales, etc.). Pero además, se le devuelve al trabajador la dignidad de brindar una contraprestación a cambio de lo que se le paga.

No es la solución definitiva al problema laboral. Hay muchísima gente desocupada y sub-ocupada, que no podrá ser captada a través de este sistema. Pero se trata de una medida acertada, no solamente por lo antes dicho sino porque intenta solucionar los altos costos empresarios, sin afectar al trabajador.

Esto demuestra, además, que con ingenio y un aporte económica no desmesurado, se puede ir encontrando el camino que el país necesita para salir de su actual estancamiento.