Diario El Norte

Política

El fallo de la Corte: Un paso atrás

04 Mayo 2017 (18:15)

La Senadora Provincial por Cambiemos, Elisa Carca, nos acercó una nota en la que reflexiona sobre el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, permitiendo que se aplica el régimen del 2 x 1 a los autores de crímenes de lesa humanidad.

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El fallo de la Corte: Un paso atrás
Foto 1/1   

Por Elisa Carca

Senadora Provincial Coalición Cìvica-ARI, en el Frente Cambiemos

 

El reciente Fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dictado por mayoría en la causa “Bignone, Reynaldo y otro sobre recurso extraordinario", representa un paso atrás en materia de Derechos Humanos.

El más alto tribunal de la nación, al resolver el recurso de hecho deducido en esa causa por la defensa de Luis Muiña, declaró aplicable, respecto de éste último, la ley 24.390 –conocida como 2×1–, vigente entre los años 1994 y 2001, por tratarse de la ley más benigna, reduciendo el cómputo de la pena de un genocida condenado. 

En su tiempo de vigencia, la llamada ley del 2 x 1 tuvo por finalidad rebajar el tiempo de las penas de prisión para descomprimir la situación de las cárceles repletas de detenidos sin condena.  

Lamentablemente, este fallo representa un retroceso inadmisible en materia de defensa de los Derechos Humanos, dado que permite dar por cumplida la pena de un condenado por delitos de Lesa Humanidad.

Lo delitos de Lesa Humanidad, o crímenes contra la humanidad, se entienden, a los efectos del Estatuto de la Corte Penal Internacional, como los diferentes tipos de actos inhumanos graves cuando reúnen dos requisitos: 1) un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, y 2) que sea con conocimiento de dicho ataque.

Es dable recordar que los delitos de lesa humanidad son de ejecución permanente y de carácter imprescriptible, por lo que su persecución penal puede realizarse en todo tiempo.

Por ello, para quienes hemos abrazado la bandera, la causa y la lucha por la dignidad del ser humano, bregando por el respeto de sus derechos fundamentales durante tantos años; y más allá de la férrea convicción del respeto del principio de la División e Independencia de los Poderes del Estado, no podemos dejar de repudiar un fallo de esta naturaleza que retrocede treinta y tres años de nuestra historia reciente.

Cuando hablamos de Políticas de Estado, ello no significa construir un camino solamente desde el Poder administrador, sino que se trata de la toma de un conjunto de medidas, decisiones y pronunciamientos emanados de los tres Poderes del Estado, dando permanencia en el tiempo a un paradigma de equidad, memoria, verdad y justicia. 

Hoy, con profunda tristeza, siento que ese camino que todos los argentinos construimos con tanto dolor, lucha y esfuerzo, ha comenzado a desandarse.