Diario El Norte

Editorial

Una obra demorada, que hace que esperemos por un buen servicio de trenes

18 Abril 2017 (00:12)

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En su edición del pasado lunes, EL NORTE publicó una nota en la que nos referimos al servicio de trenes que actualmente se brinda entre Rosario y Buenos Aires, con parada obligada en San Nicolás.

Hace ya dos años se habilitó el tren del Ferrocarril Mitre que une esas ciudades, en medio de promesas de que el único servicio disponible se multiplicaría como consecuencia de la demanda. Por entonces se especulaba que el menor costo y la mayor comodidad harían que muchos usuarios del micro de larga distancia migrarían al tren.

Sin embargo, la realidad indica que casi nada ha cambiado desde el día en que el convoy paró por primera vez en nuestra estación. La extensión horaria del viaje conspira con esta alternativa. Con un solo servicio diario que demora siete horas en unir Retiro con Rosario, lentamente se fue desalentando el uso del tren. Incluso, pese al avance de las obras de renovación de vías, poco cambió en las condiciones de servicio. 

Este escenario genera reproches por parte de municipios que realizaron importantes inversiones con la promesa de que el sistema iría ganando usuarios progresivamente. De hecho, días atrás la intendenta de Rosario, Mónica Fein, le pidió a la empresa SOFSE reducir los tiempos de viaje a 4:30 horas y aumentar la cantidad de servicios. 

El plan original para este corredor, trazado por la gestión del ex Ministro Randazzo, contemplaba un total de siete servicios diarios, que circularían a una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora y permitirían unir a ambas ciudades en cuatro horas y doce minutos.

Si bien el servicio a Rosario es uno de los escasos trenes de larga distancia que la gestión del presidente Macri considera prioritarios y rentables, las condiciones de prestación siguen siendo esencialmente las mismas que cuando fue habilitado. Inclusive, no hay un dato concreto sobre la fecha en que podrían estar finalizadas las obras actualmente en ejecución.

Lo que ha pasado con este servicio de trenes es una prueba más de los desaguisados que habitualmente se cometen en la Argentina. Se invirtieron cientos de millones de dólares en locomotoras, recambio de rieles, etc., y por el momento no se alcanzaron los objetivos buscados.

Siempre apoyamos esta iniciativa de reactivar el servicio de trenes, porque se trata de una excelente vía de transporte, que permite unir ciudades a más bajo costo que el colectivo, con mayor certeza de horarios por no depender de atascos o cortes ruteros. En muchos países de Europa los trenes son el principal medio de comunicación.

Fue así que la obra comenzó, inaugurándose con bombos y  platillos durante la administración anterior. Llegó el cambio de gobierno, una parálisis momentánea, luego se reanudaron las tareas; pero evidentemente las cosas no están saliendo como se planificaron.

Como lo expresamos en reiteradas oportunidades, hay temas que deben ser abordados como cuestiones de Estado, independientemente del gobierno de turno. El servicio de trenes es uno de estos temas, porque se trata de una gran inversión que ya se ha ejecutado en gran parte, además de ser un medio estratégico para el transporte, contribuyendo a bajar los costos de logística.

Tengamos en cuenta que San Nicolás, por ejemplo, construyó sus dos viaductos (Nación y Mitre) pensando en los inconvenientes que iba a tener el tráfico vehicular cuando se reanudara con numerosas frecuencias el servicio de trenes. Circunstancia que se replicó en muchos otros municipios.

Es sumamente necesario que esta obra se termine, que tengamos un servicio ferroviario digno. Contar con un tren diario que demora siete horas para unir Rosario con Buenos Aires, hace inexistente esa opción, además los horarios deben ser más razonables pensando en los que viaja a trabajar.

Se debe poner en valor esta inversión y así devolver en servicios lo que pagamos con nuestros impuestos.