Diario El Norte

Editorial

Un acuerdo cuestionable que pone en duda la ética del gobierno

14 Febrero 2017 (23:06)

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El escándalo por el acuerdo entre el Estado Argentino y el Grupo Macri está cobrando derivaciones impensadas. No solamente por las irregularidades que aparecen en el camino, sino por el impacto político que esto podría traer aparejado.

 Hagamos, un repaso sobre cómo fueron los hechos. Durante la década del '90 Carlos Menem privatizó el Correo adjudicándoselo a los Macri. Durante años no pagaron el canon establecido, argumentando que el Estado no les permitía aumentar las tarifas. En 2001 entró en un concurso preventivo, casi en paralelo, hicieron juicios al Estado. Al momento de presentarse en concurso, debían 300 millones de pesos (por la convertibilidad, eran 300 millones de dólares).

 El Grupo ofreció ahora pagar al Estado el 100 por ciento de la deuda a valor nominal. Es decir, 300 millones de pesos, sin contar la inflación. Además de una serie de intereses del 7% anual sobre saldos al año de pagado la última cuota.

 La fiscal actuante en la causa consideró "abusiva" la oferta. Para evaluar, adecuadamente, este punto hay que detenerse en la ley del Concurso y Quiebras. Hasta 1995 estuvo vigente la Ley 19951 que establecía que para no ser abusiva una oferta debía ser, como mínimo el 40% del valor de los créditos. En 1995 la ley se modifica y surge la norma 24.522, que eliminó los límites y le dio facultades al juez para determinar si las ofertas concursases son procedentes, mediante fundamentación coherentes. ¿Qué justificación tenía el Correo Argentino para pagar de esta manera? Según parece, no muchas.

 La fiscal observó con detenimiento lo que propuso el Grupo Macri en la audiencia del 28 de junio del 2016, que fuera aceptada. Se trata de una serie de cuotas para pagar a partir del primer año después de homologado el acuerdo. Siempre a valor nominal, terminando con las mismas recién en el 2033.

 Con estos elementos, la fiscal sostuvo que como mínimo habría que actualizar el monto de la deuda, por ejemplo a una tasa activa del Banco Nación o la cotización del dólar, lo que daría varias veces superior a los 300 millones, sin un sacrificio equivalente de la empresa y de los acreedores para honrar sus deudas.

 Como puede apreciarse, el acuerdo arribado hace seis meses, es a todas luces perjudicial para el Estado Argentino. Pero lo más grave es que el Presidente de la Nación, a través de sus hijos, integra ese grupo beneficiado por el acuerdo.

 Verdaderamente parece tratarse de una irregularidad mayúscula, y nadie ha dado hasta el momento ninguna explicación convincente. Pretender hacernos creer que el Presidente Macri no conocía este acuerdo, es como intentar convencernos de que la ex Presidenta Cristina Kirchner no sabía nada sobre lo que hacían Lázaro Báez, López o Julio De Vido.

 El Frente Cambiemos llegó al gobierno bajo la premisa del cambio, algunos de esos cambios eran terminar con la corrupción, de establecer un estilo ético de conducción. Lejos de hacerlo, con este tipo de hechos se están pareciendo a sus antecesores. La casa Rosada debió haber manejado este asunto con mas transparencia, con la intervención de otros estamentos, especialmente los de control que deben estar integrados por la oposición. Es hora de que todos empiecen a actuar honestamente, pensando también en las formas, sobre todo los funcionarios públicos.