Diario El Norte

Educativas

Trabajo social, la vocación por ayudar a los demás

29 Noviembre 2016 (09:50)

Cinco egresadas de la carrera de Trabajo Social de la Escuela Diocesana de Servicios Sociales, conversaron con EL NORTE sobre la carrera, sus años de estudio, el significado de la profesión y las necesidades sociales de hoy.

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Trabajo social, la vocación por ayudar a los demás
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Las flamantes trabajadores sociales Victoria Maya, Julia Lapuyade, Valeria Calabrese, María Cecchi y Sofía Ferrari, fueron quienes dialogaron con nuestro medio (la otra egresada de este grupo, Carla Innocentis, no pudo estar presente en la nota).

“El trabajo social es una profesión en la que tratamos de ayudar a personas que tienen carencias o dificultades para que ellas mismas puedan desarrollar sus potencialidades y superar sus propios problemas”, aseguraron en primer lugar.

“No se trata solamente de carencias sociales sino también culturales, de educación, laborales. El campo laboral es muy amplio. El trabajo social es para trabajar con la persona. No asistimos a nadie”, aclararon.

La carrera es de cuatro años de duración y uno de licenciatura. El título de Trabajadoras Sociales es de alcance nacional, pueden trabajar en todo el país.

Además explicaron: “Siempre es el mismo número de egresadas por año, entre cinco o seis. Como tenemos práctica los cuatro años, eso hace que uno vaya conociendo el campo laboral y muchas se encuentran en situaciones que no van a poder resolver, entonces van abandonando. En primer año éramos entre 40 y 50, no entrábamos en el salón. En segundo año bajó a 20, en tercero a 10 y en el último año somos cinco o seis”.

También expresaron que “nuestro trabajo apunta siempre a los sectores más vulnerables”.

Sofía hizo este año las prácticas preprofesionales con abordaje comunitario en barrio La Alcoholera y en zona sur (Provincianos, Piolín): “Algo notorio de estos barrios es el tema de la integración”, comentó.

Julia y María Victoria están haciendo trabajo de grupo en el Hogar Del Carmen: “Planeamos actividades grupales para todos los viernes, detectamos problemas dentro del grupo y nos planteamos objetivos para tratar de solucionar esos problemas: falta de comunicación, de compañerismo. Se sienten muy solos. La compañía, el acercarse al otro, es fundamental. Nosotros trabajamos eso: actividades para que no se sientan tan solos y abandonados”, contaron.

María hizo las prácticas en hogar El Amanecer: “los mismos problemas que tienen los abuelos, los tienen los chicos: sentimiento de abandono, problemas de comunicación. Allí se ven mucho los problemas de violencia que hay entre ellos”, indicó.

Valeria hace sus prácticas en el Centro de Día Mi Casita de Villa Constitución: “Todos los niños tienen sus derechos vulnerados, se ve mucho la violencia, la falta de respeto entre ellos. Con los chicos intentamos trabajar otros conceptos; el diálogo es fundamental tanto para los abuelos como para los niños”, remarcó.

 

Vocación

Cuando EL NORTE les preguntó a las egresadas por qué se decidieron por esta carrera, qué las impulsó a elegir Trabajo Social, las cinco coincidieron en hablar de su vocación “por ayudar a la gente”, de “hacer algo por el otro”, de “comprometerse de verdad”.

“Pararse de afuera o criticar es muy fácil -sostuvieron-. Lo bueno está en involucrarse y trabajar y ayudar. A lo mejor podemos hacer muy poco pero siempre algo se modifica. Un poquito para uno es un montón para otro. Ayudando no podés cambiar el mundo entero, pero si podés cambiar el mundo de una persona. No vamos a cambiar el mundo pero al menos la vida de una persona puede ser un poco mejor con nuestra ayuda”.

“Este trabajo lo hacemos de corazón”, reafirmaron, y entre risas aclararon: “por plata no lo hacemos”.-