Diario El Norte

La otra tapa

San Nicolás y una extraña historia signada por tragedias

24 Febrero 2016 (00:55)

En la historia más reciente de San Nicolás, figuran varios hechos trágicos. Y pudo haber uno más, si en la noche de aquel 23 de febrero de 1991 la bala que intentaba asesinar a Raúl Alfonsín hubiera salido del revolver que portaba Ismael Abdala. Un hecho que pudo haber cambiado la historia política de la Argentina.

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San Nicolás y una extraña historia signada por tragedias
Foto 1/1    Tapa del Diario El Norte correspondiente a la edición del domingo 24 de febrero de 1991, donde se informaba sobre el atentado a Raúl Alfonsín.

Por Pablo González

pablogonzalez@diarioelnorte.com.ar

 

San Nicolás no es una ciudad más. Nunca lo fue. Desde los tiempos del nacimiento de la patria, tuvo un rol preponderante en la liberación del yugo español.

Aquí se gestó el Primer Combate Naval Argentino, con Juan Bautista Azopardo a la cabeza. En estas tierras también se celebró el Acuerdo de San Nicolás, el 31 de mayo de 1852, dando paso inmediato a la sanción de la Constitución Nacional. Inclusive, por estos pagos pasaron las tropas del General San Martín cuando se dirigían rumbo al Convento de San Lorenzo para interceptar a las tropas realistas.

Sin embargo, en las últimas décadas San Nicolás en particular, y la región en general, han estado signadas por las tragedias. Aquí se produjo el derrumbe de un balcón interno en la discoteca Highland Road, cuando estaba tocando el grupo Soda Etéreo. También tuvimos la muerte del pequeño Cristian Quiroz, que murió al caer en un poco de agua abandonado (quella búsqueda desesperada para intentar salvarlo paralizó al país entero).

Más cerca en el tiempo tuvimos el incendio del Hotel El Acuerdo, donde fallecieron cuatro personas. Y aquí cerquita, en Villa Ramallo, ocurrió la toma de rehenes del Banco Nación, que terminó con la vida de varias personas (víctimas y delincuentes).

Ni hablar de lo ocurrido con el helicóptero en el que viajaba el hijo del entonces Presidente de la Nación Carlos Saúl Menem. El mismo era tripulado por Carlitos Menem y Silvio Oltra, quienes se dirigían a Rosario para participar de una competencia de automovilismo. El helicóptero cayó en jurisdicción de Ramallo, Silvió Oltra murió en el momento, y el hijo del primer mandatario argentino dejó de existir poco después en el Hospital San Felipe.

Hubo además varios hechos policiales terribles, como el asesinato de las pequeñas Priscila (Ramallo) y Débora (San Nicolás), o la fatídica bomba que terminó con la vida del hijo del Juez Oscar González. En los tiempos violentos de la década del 70, tampoco estuvimos ajenos a episodios como los asesinatos del periodista José Domingo Colombo, Magaldi, Carbajo, etc.

 

El atentado a Alfonsín

 

Otros hechos no terminaron en tragedia, pero pudieron serlo y también ocasionaron conmoción a nivel nacional. Puntualmente en el día de ayer, se cumplieron 25 años del día en que el ex Presidente Raúl Alfonsín fue víctima de un atentado cuando encabezaba un acto político en San Nicolás.

La tapa del Diario El Norte correspondiente al domingo 24 de febrero de 1991, titulaba de la siguiente manera: “Durante su mensaje, Alfonsín fue víctima de un atentado”. La crónica decía más abajo: “En la noche de ayer, durante el discurso de Raúl Alfonsín, en Mitre y Urquiza, un individuo joven intentó llevar a cabo un atentado que provocó momentos de desesperación por parte del público que asistió al mitin.

El ex Presidente comenzó a hablar aproximadamente a las 22, y alrededor de las 23 se produjo el hecho que comentamos. Un hombre de unos 20 años de edad tenía en sus manos un revólver. El mismo fue manoteado por un hombre de 77 años, de nombre Vicente Massimi, vecino de esta ciudad, que se quedó con el arma por el caño. Entre la confusión Massimi fue golpeado por la gente, mientras que el joven que empuñó el revolver en primer término, fue prácticamente apaleado por muchos asistentes al acto político.

Enseguida personal de la custodia de Alfonsín llevó detenido al individuo que quedó incomunicado en la comisaría primera de nuestra ciudad, al igual que fue secuestrado el revólver”.

El autor del atentado fue luego identificado como Ismael Edgardo Darío Abdala y tenía 29 años. Había trabajado en Somisa y había tenido un breve paso por Gendarmería. En 1984 había dejado todo para incursionar en la iglesia mormona y predicar el evangelio en Buenos Aires. Le había escrito una carta a Juan Pablo II para explicarle que se había vuelto "incapacitado por seguir la palabra de Dios". Otros destinatarios de sus cartas fueron Gorbachov, Bush y Miterrand. "Delirio sistemático", fue la concisa descripción que la psiquiatra que trataba a Abdala le dio al juez Moreno. La causa se diluyó en la insanía mental y Abdalá fue internado. Dos años después, se quitó la vida.